Cuando todos ganamos
Por Giovanni Cagua
“Ganar- Ganar es creer en
la tercera alternativa. No es su manera
ni la mía. Es una mejor manera”
Stephen
R. Covey
Trabajaba en el sector
bancario. Tenía una vida llena de éxito, no había nada que envidiarle a nadie.
Pero luego de meditar y pensar en mi futuro y en las convicciones religiosas.
Decidí cambiar el rumbo de mi vida. Luego de abandonar mi empleo en el sector
bancario con buenas posibilidades de ascenso y de progreso me fui a vivir a un
país lejano por dos años. Abandonar todo lo que me hacía feliz por
aventurarme en algo incierto no era nada fácil. Dejaba mi zona de confort para
pasar a vivir con gente desconocida, en lugares desconocidos y menos
favorecidos, con climas severos y en zonas de difícil acceso.
Los primeros meses fue
difícil acostumbrarme y ver otras alternativas de vida. La resisten Sin embargo
logré encontrar el equilibrio gracias al
esfuerzo personal y al deseo de trabajar en equipo. Trabajar con alguien las 24
horas del día no estaba dentro de mi rutina diaria así que eso trajo consigo
desafíos personales y de equipo. Pensar solo en mí no era la solución sino
cambiaba de actitud las cosas no saldrían bien. Así que pensar en la
perspectiva de los demás teniendo en cuenta también la mía me llevo a ver
diferentes alternativas y el trabajo que se desarrolló en los lugares en los que estuve fue de calidad.
Ayudar a otros me produjo
una enorme satisfacción. Me había olvidado de mí mismo, la tarea se había
vuelto fácil. Existieron muchos desafíos
pero esos desafíos se convirtieron en nada, pase de trabajar con dificultad a
divertirme realmente con lo que hacía. De todos, creo que el que más aprendió
fui yo, quien más se benefició fui yo. El resultado de todo esto fue mi enriquecimiento.
Dos años como misionero en tierras lejanas sirviendo a los demás, sin ninguna
remuneración económica, dejo como
resultado un hombre lleno de experiencias que enriquecieron mi vida. Esto fue
un claro ejemplo en mi existencia de lo que significa ganar - ganar.
Todas las relaciones
efectivas y duraderas requieren de un beneficio mutuo. No podemos enriquecer
una relación si pensamos en la interacción
ganar perder o perder ganar y para ello necesitamos tener en cuenta
algunos principios básicos:
Hacer nuestro mejor
esfuerzo, tener el espíritu de equipo, ayudar a otros, divertirse y aprender.
Hacer nuestro mejor esfuerzo
requiere de valores y principios que nos
permitan desarrollar nuestra inteligencia interpersonal y así poder entender
las necesidades de la otra persona y
luego buscar un bien común. Es aquí cuando necesitamos de la disposición y
deseo de ser mejores, de llenar el vaso para suplir no solo mis necesidades
sino también las necesidades del otro.
No se pude dar de beber de un cántaro vacío y seco, necesito llenar
primero mi vasija para saciar la sed del sediento.
Una vez que me sienta
fuerte, pero en los zapatos del otro podré
ayudar a otros y trabajar con un buen espíritu de equipo. Ser honestos,
oportunos y exactos en la comunicación con los demás hace que podamos
comprender con sinceridad los deseos de los demás. La idea de: yo estoy bien si tú estás bien,
genera equilibrio en las relaciones y el ambiente de empatía creara
confianza y esa confianza nos llevará al éxito.
Este tipo de relaciones
generan resultados óptimos y el deseo de negociar a todo nivel. Aquí todos los
participantes se sienten satisfechos. No hay perdedores todos disfrutan de la
tarea realizada. Aquí nadie es
abandonado ni dejado por fuera. En esta
parte del juego todos los participantes disfrutan de la tarea realizada y se
divierten porque existe un ambiente pleno de trabajo.
La diversión en este momento
de la negociación es el resultado de un trabajo arduo. Las relaciones ya están
establecidas bajo las dimensiones de ganar - ganar, en donde es importante tener un buen carácter, fomentar buenas
relaciones bajo principios de honestidad, responsabilidad, lealtad, confianza y
buena comunicación, establecer acuerdos donde se ven los resultados deseados y
las directrices, verificar y desarrollar sistemas y procesos en donde las
personas son más importantes que los problemas, comprender al otro e
identificar las cuestiones claves y evitar los puntos de vista personales.
Finalmente las negociaciones
producirán un mejor resultado si las partes mejoran sus capacidades para
trabajar colaborativamente y han logrado resolver diferencias. Si esto
reestablece el éxito de ganar - ganar será real y entonces el trabajo se hará
de una manera divertida. Las personas tendrán felicidad y las negociaciones
serán de éxito. De esta manera estaremos dando paso a un acercamiento holístico
a la vida y a la sociedad.
Finalmente habremos
aprendido que la negociación no es una competencia, que podemos encontrar un
mejor trato para sí mismo y para los demás, que los problemas y desafíos no son
tan importantes que las personas, que el hablar, escuchar y ayudar a otros nos
enriquece más de lo que pensamos. Debemos entender que una negociación siempre
tiene conflictos y que si los resolvemos adecuadamente podremos ganar la
relación con la persona para siempre. Debemos prestar atención a lo esencial, a
lo realmente importante en vez de estar pensando en contraatacar cuando nos
llegue el turno.
Ganar - ganar es olvidarnos
de que ceder es signo de debilidad, ahora quien cede de una manera equilibrada
resulta tener una cualidad beneficiosa para la negociación. Cuando negociamos
en consenso posibilitamos el acuerdo, dejamos las puertas abiertas, mantenemos la armonía entre las partes y
finalmente todos ganamos.
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