sábado, 29 de marzo de 2014

Ganar - Ganar

Cuando todos ganamos

Por Giovanni Cagua


“Ganar- Ganar es creer en la  tercera alternativa. No es su manera ni la mía. Es una mejor manera”
                                                                       Stephen R. Covey

Trabajaba en el sector bancario. Tenía una vida llena de éxito, no había nada que envidiarle a nadie. Pero luego de meditar y pensar en mi futuro y en las convicciones religiosas. Decidí cambiar el rumbo de mi vida. Luego de abandonar mi empleo en el sector bancario con buenas posibilidades de ascenso y de progreso me fui a vivir a un país lejano por dos años. Abandonar todo lo que me hacía feliz por aventurarme en algo incierto no era nada fácil. Dejaba mi zona de confort para pasar a vivir con gente desconocida, en lugares desconocidos y menos favorecidos, con climas severos y en zonas de difícil acceso.

Los primeros meses fue difícil acostumbrarme y ver otras alternativas de vida. La resisten Sin embargo logré  encontrar el equilibrio gracias al esfuerzo personal y al deseo de trabajar en equipo. Trabajar con alguien las 24 horas del día no estaba dentro de mi rutina diaria así que eso trajo consigo desafíos personales y de equipo. Pensar solo en mí no era la solución sino cambiaba de actitud las cosas no saldrían bien. Así que pensar en la perspectiva de los demás teniendo en cuenta también la mía me llevo a ver diferentes alternativas y el trabajo que se desarrolló en  los lugares en los que  estuve fue de calidad.

Ayudar a otros me produjo una enorme satisfacción. Me había olvidado de mí mismo, la tarea se había vuelto fácil. Existieron  muchos desafíos pero esos desafíos se convirtieron en nada, pase de trabajar con dificultad a divertirme realmente con lo que hacía. De todos, creo que el que más aprendió fui yo, quien más se benefició fui yo. El resultado de todo esto fue mi enriquecimiento. Dos años como misionero en tierras lejanas sirviendo a los demás, sin ninguna remuneración económica,  dejo como resultado un hombre lleno de experiencias que enriquecieron mi vida. Esto fue un claro ejemplo en mi existencia de lo que significa ganar - ganar.

Todas las relaciones efectivas y duraderas requieren de un beneficio mutuo. No podemos enriquecer una relación si pensamos en la interacción  ganar perder o perder ganar y para ello necesitamos tener en cuenta algunos principios básicos:

Hacer nuestro mejor esfuerzo, tener el espíritu de equipo, ayudar a otros, divertirse y aprender.

Hacer nuestro mejor esfuerzo requiere de valores y principios  que nos permitan desarrollar nuestra inteligencia interpersonal y así poder entender las necesidades de  la otra persona y luego buscar un bien común. Es aquí cuando necesitamos de la disposición y deseo de ser mejores, de llenar el vaso para suplir no solo mis necesidades sino también las necesidades del otro.  No se pude dar de beber de un cántaro vacío y seco, necesito llenar primero mi vasija para saciar la sed del sediento.

Una vez que me sienta fuerte, pero en los zapatos del otro podré  ayudar a otros y trabajar con un buen espíritu de equipo. Ser honestos, oportunos y exactos en la comunicación con los demás hace que podamos comprender con sinceridad los deseos de los demás.  La idea de: yo estoy bien si tú  estás bien,  genera equilibrio en las relaciones y el ambiente de empatía creara confianza y esa confianza nos llevará al éxito.

Este tipo de relaciones generan resultados óptimos y el deseo de negociar a todo nivel. Aquí todos los participantes se sienten satisfechos. No hay perdedores todos disfrutan de la tarea realizada. Aquí nadie  es abandonado  ni dejado por fuera. En esta parte del juego todos los participantes disfrutan de la tarea realizada y se divierten porque existe un ambiente pleno de trabajo.

La diversión en este momento de la negociación es el resultado de un trabajo arduo. Las relaciones ya están establecidas bajo las dimensiones de ganar - ganar, en donde es importante  tener un buen carácter, fomentar buenas relaciones bajo principios de honestidad, responsabilidad, lealtad, confianza y buena comunicación, establecer acuerdos donde se ven los resultados deseados y las directrices, verificar y desarrollar sistemas y procesos en donde las personas son más importantes que los problemas, comprender al otro e identificar las cuestiones claves y evitar los puntos de vista personales. 
Finalmente las negociaciones producirán un mejor resultado si las partes mejoran sus capacidades para trabajar colaborativamente y han logrado resolver diferencias. Si esto reestablece el éxito de ganar - ganar será real y entonces el trabajo se hará de una manera divertida. Las personas tendrán felicidad y las negociaciones serán de éxito. De esta manera estaremos dando paso a un acercamiento holístico a la vida y a la sociedad.

Finalmente habremos aprendido que la negociación no es una competencia, que podemos encontrar un mejor trato para sí mismo y para los demás, que los problemas y desafíos no son tan importantes que las personas, que el hablar, escuchar y ayudar a otros nos enriquece más de lo que pensamos. Debemos entender que una negociación siempre tiene conflictos y que si los resolvemos adecuadamente podremos ganar la relación con la persona para siempre. Debemos prestar atención a lo esencial, a lo realmente importante en vez de estar pensando en contraatacar cuando nos llegue el turno.
Ganar - ganar es olvidarnos de que ceder es signo de debilidad, ahora quien cede de una manera equilibrada resulta tener una cualidad beneficiosa para la negociación. Cuando negociamos en consenso posibilitamos el acuerdo, dejamos las puertas abiertas,  mantenemos la armonía entre las partes y finalmente todos ganamos.




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